jueves, diciembre 29, 2005

Con una gran misión...

Los balances están de más, no vale la pena comenzar a especular y deducir grandes cosas puesto a que ya todo puede verse ampliamente tomando un poco de distancia.

La vida nos enseña a ganar y a perder, a soñar, a reflexionar, a perdonar y a muchas cosas más.
Tal vez, lo que nunca nos enseña es a olvidar. Todo tiene su porqué, su razón de ser.

Este último tiempo he tenido la oportunidad de mirar mi entorno, mi interior y darme cuenta de muchas cosas, entre ellas que me hace falta crecer, crecer como ser humano, como mujer.
A mis 20 años no puedo pretender hacer todo bien, pero tampoco vivir equivocándome.
No soy una niña pero tampoco me siento muy adulta... No sé que soy.

Es una larga búsqueda, en la que debo reencontrarme con mi ser, con mis principios, con mis valores y con mis convicciones. También sería bueno mirar de frente a mis sueños y caminar hacia ellos, tratándo que puedan ser cumplidos.
La soledad hace bien. La compañía de uno mismo ayuda a descubrir nuevos horizontes.
Sólo debo confiar en mi y dajarme llevar por las aguas de mi vida.

No hay comentarios.: